Estabilidad.
Equilibrio. Consistencia. Sólido…
Paz. Lo
entiendes, plantas cara y decides no desquebrajar el alma. Por lo que
desaparece la ansiedad, los nervios, te sientes bien, sonríes. Andas por la
calle. Paso firme, cabeza alta. Retos y objetivos que cada día superas, te
enorgulleces de ti.
Pero
entonces, de repente. CREC!
CREC! Oyes que
algo se va rompiendo, se va rasgando, se descompone, pica. O incluso acertarías
más diciendo que, se abre una grieta de repente y empieza a supurar… ¿Por qué ahora?
Tan desesperadamente tarde. ¿Por qué ahora? Si ya no dolía. ¿Por qué ahora? Si
nadie te invitó.
Me toca
de nuevo, empezar de cero. Con el reto de cada día. No quería pensar en el
engaño, la mentira e hipocresía. ¿Por qué te encabezonas tanto? No me dejas
elección posible. Pero no lo haré, créeme. ¿Tortura? ¿Masoquismo? No, gracias.
Confío en mí. Y si planto algo serás tú, a ti. Al miedo y
la esperanza. Pero a la esperanza, ésa que tiene que ver contigo, la planto, la
planté mejor dicho… Y ni por asomo se
asoma.
Pero la
esperanza en mi, sí dejo que crezca, pasito a pasito. A luchar. Es la guerra
contra todo lo que hiere. Es mi
sonrisa la que ganará la batalla, porque como ésta, ya pasaron otras y,
gané. Siempre gano. Estoy lista, para lo
que sea, para lo que venga. No lo vas a estropear más. No se puede. NO. Si no
me dejo... NO.
Y
saldré ahí para gritar que me encanta lo que hago, me encanta sentirme viva, me
encanta la gente que me rodea, mi mundo, me encantáis vosotros.
· El
mundo ring ring! Despertó. Ahora que encuentro mi puerto ahora me encuentro tu
duda feroz ~ No me compares – Alejandro Sanz
· Y
sigues tan bonita más que ayer, no se
despeina el alma. Un pasito más, que sí se puede! Uno y otro más mujer
valiente. Lo que diga está de más, ya sé que quieres gritar. ~Mujer de las mil batallas – Manuel Carrasco
· Siempre
es la mano y no el puñal. Nunca es lo que pudo haber sido. No voy a sentirme mal si algo
no me sale bien, he aprendido a derrapar y a chocar con la pared. Y no volveré
a quererte tanto y no volveré a dejarme
de querer. Entre tanto barro me encontré algo de calor sin tus abrazos
ahora sé que nunca volveré! ~Antes de que cuente diez – Fito y los Fitipaldis
