Mostrando entradas con la etiqueta tópico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tópico. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de julio de 2013

El dolor exquisito


Un momento está pendiente de mí y al siguiente me echa de su lado. ¡¡Y yo no puedo creer que esté pasando otra vez!! ¿Por qué sigo haciéndome esto a mi misma? Debo ser masoquista. 


En las relaciones amorosas hay una línea muy fina entre el placer y el dolor. Mucha gente cree que una relación sin dolor es una relación que no vale la pena. Para algunos el dolor implica evolución. Pero, ¿cómo saber dónde acaba el dolor evolutivo y empieza el dolor lacerante?


Tómate otro cóctel, piensas, pero no. No es cuestión de cócteles es cuestión de decencia humana, es cuestión de asumir responsabilidades, es cuestión de ser adulto, de ser un hombre.

Se trata de que nos estamos acercando y tú estás tan acojonado que necesitas poner un océano entre medio.


Estaba furiosa, no con él, conmigo misma. Puede que él tuviera el látigo pero yo era la que me había atado. Me había atado a un hombre al que le aterraba que le atasen.


Era adicta al dolor, al exquisito dolor de querer a alguien tan inalcanzable. Una parte de mí me estaba sujetando, sabía que había llegado demasiado lejos, que había llegado a mi límite. 


Y se acabó. Me desaté de él, era libre… pero no había nada de exquisito en ello.



Este texto está recogido de una parte del capítulo de "Sexo en Nueva York" - El dolor exquisito

martes, 11 de junio de 2013

Y cuando estés perdido como nunca, conocerás a la persona más interesante



Como decía mi abuela, es de buen nacido ser agradecido. Así que gracias de nuevo, por entrar para llevártelo. Porque ahora sé que ese era tu único propósito, quizás alguien te puso ahí como por arte de magia para entrar en mi vida, cuando estaba tan perdida, que no sabía ni a donde iba, ni porque… Todo sucede por alguna razón. Entonces alguien te trajo, te puso ahí, dando un golpe en la mesa y haciendo saltar todo por los aires, ponerlo patas arriba, desordenar pensamientos y sentimientos, haciendo desaparecer todo, con nuevas palabras, nuevas emociones, nuevos besos, nuevas caricias, dándome todo el cariño que yo necesitaba, en su preciso momento. “Tú fuiste la respiración y era tan grande la ilusión


Y fue entonces cuando me rendí, de nuevo, como siempre… me entregué ciegamente, como siempre… a hacer locuras que me hicieran sentir viva, nueva, como hacía tiempo que no sentía. A saltar de la cama porque me venías a buscar y a fumarnos la vida a medias, entre risas, porque todo empezó así, a carcajadas, a bocanadas, a caladas. Una risa, un cigarro, una canción. Y entonces, tu abrazo, ese abrazo que fue como abandonarme en tus brazos y sin decir nada te dije todo: - envuélveme, no me sueltes, no te alejes, sigue así. Aquí.- Enseguida, me besaste. No lo esperaba, no lo quería, sabía que iba a ocurrir pero no lo quería, me sentía en una traición, pero tampoco me negué, notaba tu sonrisa, tu mirada: increíble por cierto, después de ese beso... ¿lo notaste tu también? capté esa mirada que nunca podré filmar...


Nuestras bocas estaban heladas, quizá como los sentimientos, los sentidos. Y empezaron a descongelarse, sin más, a despertar. Tengo que decirte que tu mirada habla, es increíble cómo podía leer “Me encantas, quédate” en esos ojos... 
A su vez me daba vergüenza, que tópico. Agachaba mi mirada, mientras tu desinhibido sonreías, como si hubieses salido airoso de alguna hazaña, expectante. 


Y seguimos así, locuras... como quedarnos en el coche hablando, haciéndonos cosquillas, besándonos, entrelazando nuestras manos, quedándonos abrazados, acariciándonos el pelo después de hacer el amor, hasta las tantas de la madrugada… ¿que importaba que me levantase a las seis de la mañana? Si aunque durmiese tres horas estaba pletórica, mejor que nunca, como tú dirías, con una sonrisa de oreja a oreja, qué bien me sentaban las cosas que me decías, amor… qué bien tu cama, tu mano en mi pelo, mi piel contra tu sábana, tus dedos finos en mi mejilla, exuberante, supremo, fetén...


Como se complica todo, es decir, como lo complicamos todo, los humanos, las personas, como erramos. Así de repente, te fuiste, duró lo que duró y ya se fue. No sé si era amor, pero se parecía tanto que te asustó, pero todos sabemos que ésta no es la verdad… Yo no te asusté, tú no te asustaste, lo que te asustaba era que querías estar conmigo tanto como yo, pero no podías, porque te sentías atrapado. Y tú lo revelaste. Lo dejaste ver, un comentario, entre abierto… lo vi claro.


- “Hay cosas contra las que no se puede luchar, lo he intentado”


Ahora vendo tu mirada sin fe, tu olor reconozco, me volvía loca. Ahora regalo todas las sensaciones porque entraron en coma profundo. Se acabó la magia. Ahora camino sin fe.


Consejo: no empieces algo que no quieres, aunque pienses que lo quieres, no te ilusiones, no ilusiones, ya que es tu mayor error intentar sacarte de la cabeza lo que no sale de tu corazón. No hagas daño, no lastimes. Lo veo espantoso, impensable, como puedes seguir esperándola… ¿Sabes que ella no va a volver?



~ Entiendo que te fueras y ahora pago mi condena, sin tu dulce locura... LODVG – Dulce Locura


~ Busco y no encuentro una explicación, sólo la desilusión de que falsos fueron tus besos... Navajita Plateá-Noches de bohemia